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Perseo y Medusa

by Uriel Sandoval

Pages 2 and 3 of 5

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Había una vez un chico llamado Perseo, que era mitad dios y mitad hombre. Su papá era Zeus, el poderoso dios, y su mamá se llamaba Dánae, quien era una mujer común de la ciudad de Argos y muy bonita. Un malvado rey llamado Polidectes quedó impresionado con la belleza de Dánae y quería casarse con ella.

Pero Dánae no le gustaba para nada el rey, lo encontraba desagradable y cruel, así que rechazó su propuesta. Cuando Perseo se enteró de esto, fue a hablar con el rey y le dijo:

"Por favor, deja en paz a mi mamá. Si la liberas, haré lo que me pidas."
El rey, que era malvado y tenía malas intenciones, se burló de Perseo y le pidió algo casi imposible:

"¿Quieres que libere a tu mamá? Si es lo que deseas, tendrás que traerme la cabeza de la gorgona Medusa."
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Comic Panel 1
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VIVAMUS NEC PORTTITOR
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Perseo se quedó impactado. La tarea que el rey le pedía parecía imposible. Aunque Perseo era valiente, ingenioso y buen orador, sabía que Medusa era extremadamente peligrosa. Las gorgonas eran tres hermanas horribles y despiadadas, criaturas realmente peligrosas. Medusa era la peor de todas, tenía serpientes en lugar de cabello y solo con mirarla, los hombres se convertían en piedra.

Perseo sabía que sus posibilidades eran escasas, pero los dioses que observaban desde el Olimpo decidieron darle una oportunidad a este valiente guerrero. Le dieron una espada afilada, mejor que cualquier otra, y un escudo brillante como la plata en el que uno podía verse reflejado como en un espejo.

Perseo partió en su viaje hacia el lugar donde las gorgonas tenían su guarida. Los dioses le habían indicado que "tres mujeres grises" conocían la ubicación. Después de un tiempo, encontró a tres ancianas vestidas con harapos, casi ciegas y sin dientes. A pesar de que Perseo no quería hacerles daño, las obligó a revelar la dirección de las malvadas gorgonas.
Comic Panel 1
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